
Luv’ B
Otro año que se termina y no sé en qué momento paso tan rápido que heme hoy aquí, escribiendo otra vez el recuento de los daños de este año que acaba de terminar.
Como era de esperarse y como parte de mi modo vivendus, mi año fue todo menos estable y tranquilo. Tuve muchos momentos lindos y muchos momentos no tan lindos, pero como dirían mis amigas bloggers “de mucho aprendizaje”. (ay ajaaaa). Releyendo mi escrito del 2017 y comparando lo que fue el 2018, podría decir que lo único que cambio es que este año me deje llevar. Mande a todo y a todos muy muy lejos y me concentré en llevar el día a día más relax. Así que, les pongo mi recuento de los daños según los elementos más importantes que tengo en mi vida: familia, trabajo, amigas y amor.
FAMILIA: En general seguimos siendo la familia que nos caracterizaba. Desafortunadamente estuvimos muy separados, supongo que es parte de la vida y de que estamos en tres partes diferentes (GDL, DF y SAN DIEGO). También tuvimos discusiones que me ayudaron a darme cuenta de cosas que quiero y otras que no quiero en mi vida. Esto fue algo muy importante para mí y para esta etapa de mi vida en la que decidí cambiar y relajarme un poco más.
TRABAJO: Mi año comenzó con mucho trabajo y proyectos súper cool, se convirtió en algo muy ambicioso, pero exploté. A medio año tomé la decisión de renunciar. Ya no podía más con todo lo que estaba pasando en mi entorno. Renunciar creí que iba a ser súper difícil, pero resulto todo lo contrario. Fui feliz. Todo esa felicidad terminó cuando por algún motivo (la verdad es que soy super buena en lo que hago jajaja) empezaron a buscarme y pedirme ayuda en diferentes proyectos. Así que decidí terminar el año trabajando en mis cosas, a mi tiempo y sobre todo lejos de todo lo tóxico que tenía en su momento. Fue perfecto. En general me divertí, aprendí y sobre todo a diferencia del año pasado, me puse como prioridad y decidí hacer algo por mí.
AMIGAS: Mis amigas son las mejores del mundo. Nos pasó de todo este año. Mi mejor amiga, con su pareja que también amo con todo mi corazón fueron mamás de dos hermosos gorditos. Fui la tía más feliz del mundo. Otra de mis amigas se comprometió por fin con su novio de muchos años. Me encantó la noticia, fue increíble y sobre todo porque ella se merece siempre lo mejor y el novio es un gran tipo. Otra de mis amigas tristemente se separó después de muchos años de relación. Ella inclusive ya vivía con el chico. Fue un proceso difícil y aunque me mantuve al margen, siempre estuve muy al pendiente de ella. Solo quiero lo mejor para todas, y una separación sé que no es algo fácil en la vida. Y por último la amiga emprendedora, por fin supimos de su proyecto secreto y le fue INCREIBLE este año. Gano varios reconocimientos y lo mejor de todo es que ya está siendo aplicado en la Ciudad de México. Me siento bien orgullosa de ella. Mis amigas vivieron muchos cambios este año, pero creo que cada uno de ellos fue para crecimiento y sobretodo enriquecedor para todas.
AMOR: Uy! Si me meto a detalle, nunca terminaré, pero solo podré decir que pasé por todas las etapas posibles. Desde odiarlo, hasta amar al amor. Pero mi año terminó INCREIBLE y sumamente plena y feliz. ¡Gracias Baby!
2018 fue un año de muchos cambios en todos los aspectos. Pero a diferencia del año pasado, lo termine perfecto. Me siento plena, me siento feliz y sobre todo segura de todo lo que hice y lo que voy a hacer. Tengo mucha emoción por el 2019 y sobre todo muchos sueños y hambre; hambre de retos, crecimiento, proyectos nuevos y mucho mucho amor.
Mis amores, analicen su año, mediten sobre él y dense cuenta que no todo fue malo. Así lo vi yo y hoy me siento satisfecha con este año que termino y fuerte para el nuevo año que inició.
Luv’