Cuando tome la decisión de comenzar a escribir este blog, lo hice con la visión y la idea de compartir con mis “lectores” (que en estos momentos probablemente sean cero jajaja) lo que le pasa a una niña común y corriente día a día en la Ciudad de México. Lo que ve, lo que escucha, lo que vive y sobre todo lo que piensa y siente mientras sobrevive en la famosa “jungla de concreto”. Inconscientemente, mis últimos posts han sido con temas recurrentes que cualquier persona comparte y hace público y siento que algo les falta. Ustedes que opinan?
Sinceramente, yo no quiero que mi blog se vuelva en eso: un blog de tips de belleza, o de lo “perfecto que es la vida de una blogger” (hueeeeeeva!)Aquí quiero decir la neta y probablemente escriba sobre temas que a mí me agobian, interesan y me aflijan y que muchas veces sé que no es fácil platicarlo con las personas que en este momento me rodean. Este blog se ha convertido un poco en mi ruta de escape y me gusta. Así que prometo escribir más y tener un acercamiento hacia el día a día y que muchos de ustedes puedan relacionarse e inclusive opinar al respecto. Prometo ser alivianada e inclusive platicarles de cosas simples para que se rían junto conmigo de mis aventuras y loqueras. Quiero que me acompañen en este año de cambios y de nuevos retos. Así que probablemente les toque leer de todo un poco y sobre todo temas reales.
¿Por qué decidí dar este paso y comenzar a escribir? Pues les voy a contar, que creo que son pocos los que saben esta parte de mí: Desde que era muy pequeña siempre soñé con escribir un libro o algo para que la gente pudiera conocerme (si, siempre he querido ser famosa, JA!) Tengo libretas para aventar al cielo, todas con algo escrito, ya sean ideas, pensamientos, hasta canciones que en su momento me encantaban y que sentía que la letra tenía algo que ver con alguna situación por la que estaba pasando. Supongo que desde muy pequeña el escribir estaba en mí, por que eso sí, soy malísima cuando se trata de hablar o externar mis sentimientos. Oh Dios! Lo odio y no me fluye como debería. Muchas veces simplemente prefiero escribir las cosas. Así que, si algún día llegamos a tener un pleito y recibes una carta de mí, cuidadiiiiiiiito! Por que ahí viene hasta mi alma en cada palabra plasmada en esas hojas jajajajaja.
Love,
B.