Hoy quiero hablar de un tema que he traído en la cabeza durante varias semanas. No sé si es por la situación por la que estoy pasando en estos momentos, o porque simplemente es algo que se me da con facilidad; o a lo mejor no. ¿A qué me refiero? De qué estoy hablando? Estoy hablando del perdón; de perdonar a esa persona que te ha hecho o te hizo sufrir durante mucho tiempo.
El perdón creo que es algo que mucha gente dice ofrecer o pedir, pero son muy pocos los que realmente lo hacen a conciencia . “Perdón por romperte el corazón” “Perdón por lastimarte.” Pero, realmente lo está diciendo de corazón? Realmente lo dice porque espera que esa persona que tiene enfrente lo perdone y pueda seguir a delante con su vida?
Yo les voy a ser muy sincera y creo que a todos nos pasa o nos ha pasado en algún momento de la vida: muchas veces aceptamos las disculpas de esa persona para no tener más problemas, para tener una vida más llevadera y no aferrarte a algo que a lo mejor lo único que está haciendo es afectarte internamente. Yo así era. Durante muchos años disculpé y acepté muchos perdones que no se si realmente fueron dichos de corazón o simplemente se dijeron para “no tener pedos.” Hoy en día las cosas han cambiado y les puedo decir que si de algo estoy segura y he aprendido es: El perdón se gana al igual que el respeto.
El perdón es un factor primordial en la vida de las personas, pero así como también lo es el amor y el respeto, el perdón se tiene que aprender y se tiene que saber utilizar. Ya basta de todas esas personas que saben que están haciendo algo mal, que están lastimando a una persona y que solo piensan “Ay equis! Mañana le pido perdón, al cabo siempre me perdona!” ¡No mancheeeeeeen! ¡Como es posible que piensen así! Una persona tiene sentimientos y tiene un vasito que se va llenando con piedritas, y cada babosada que hagan, será una piedrita en ese vaso. En verdad, deben de pensar más allá y entender que toda persona tiene un límite y tiene una cantidad de “perdones” guardados. Si la persona sabe perfectamente que a la otra persona no le gusta X o Y, entonces porque lo sigue haciendo. La finalidad de la gente creo que no es joder al prójimo, de eso estoy segura, pero entonces porque se siguen haciendo tanto daño con la esperanza de que pase lo que pase, se perdonen.
Estoy de acuerdo que vivir con rencor hacia una persona no es sano. En cierta manera es una forma de permanecer atado a ese otro, que igual lo único que quieres es olvidarlo. Pero porque tienes que perdonar algo que muy en el fondo te lastimo, te hizo pensar si realmente valías la pena, o simplemente porque crees que esa persona no se merece tu perdón. El rencor no te llevará a ninguna parte, pero el perdón de dientes para afuera tampoco.
El día que estés dispuesta o dispuesto a perdonar a esa persona, primero tienes que perdonarte a ti mismo, tienes que estar consiente de todos tus errores, de todo lo que en algún momento hiciste mal. Una vez que eso haya sucedido, entonces sí, perdona a esa otra persona, pero hazlo de corazón, hazlo desde lo más profundo de tu ser y estoy segura que sentirás un alivió y una ligereza tan fuerte que muchas puertas, ventanas u oportunidades; como ustedes quieran verlo, se les abrirá.
Ahora si les soy sincera, yo no estoy lista todavía para perdonar a esa persona. Aún siento mucho coraje y muchas dudas al respecto. Supongo que es porque aún es muy reciente este tema, pero si de algo pueden estar seguros es que todos los días trabajo en encontrar ese perdón dentro de mi hacia él.
Así que la verdad, a todos aquellos que saben que están haciendo algo que no deberían, que probablemente lastimen a alguien o algo, piénsenlo dos veces y no se conformen con pedir perdón. Mejor ahórrenselo y ahórrenoslo a nosotras también.
Love,
B