¿Quién soy? Esa creo que es la pregunta del millón y que muchos dicen tener la respuesta. ¿Yo? Naaaaah! A quien engaño! Si yo misma ni siquiera se! Jajaja Muchos me describen como hiperactiva, otros como loca, otros cuantos más como rara y los mejores como “la niña que no sabe lo que quiere.” Seamos sinceros, quien a la edad de sus 20’s ya sabe lo que quiere y lo que está buscando??? Bitch please!! Si es así, que me pasen la receta, ¿no?
Si quieren saber quién soy, les puedo decir lo siguiente: Soy una chica que está en busca de sus sueños, que creció en una familia siempre apoyada y con un amor incondicional por parte de todos los que la rodean y que en este preciso momento está en un proceso de volverse a encontrar a ella misma. Si chavos, así como lo leen. Creo que no tiene nada de malo tener una edad más allá de la “correcta” y emprender el camino a cumplir tus sueños. Un sueño que igual puede tardar meses o años en cumplirse, pero que día tras día lo estás trabajando para cumplir. Así que toda esa bola de babosos que dicen saber quiénes son, no les crean y menos si tienen menos de 45 años!
La vida está hecha para conocer, para soñar y para vivir. Y créanme que a mi corta edad me ha tocado conocer de todo. Está el/la típica persona que desde los 7 años de edad ya tiene todo el plan perfecto de vida (según lo establecido por los papás) y que tiene que ser el gran ejemplo de la familia y cumplir los sueños frustrados del papá o de la mamá. Luego, está el chavo que tiene 33 años y que no tiene ni idea de lo que quiere en la vida, que está estudiando su cuarta carrera a medias (porque obviamente no ha terminado ninguna por que “no era lo que esperaba” y sigue en busca de sus “sueños) y que sigue sin encontrarla. Y obvio no podemos olvidar a los que simplemente se dejan llevar por el flow, que hacen lo que les dicen, y que no les afecta lo más mínimo si realmente están bien o no.
Seamos sinceros, en qué punto de la vida es correcto hacer una introspección de la situación que te rodea y decir: “Voy por buen camino, le sigo justo por donde voy” o “No manches! Que hago aquí! Mejor me regreso por donde venía.” Creo que son válidos ambos puntos y siempre hay que tener un momento de reflexión personal y ver si lo que estamos haciendo realmente es lo que queríamos y lo que esperábamos. Sin importar la edad, ni donde estés. Lo importante siempre será la confianza que tengamos al momento de hacer las cosas y seguros de que lo que están haciendo o lo que están a punto de hacer está bien. OJO, no dije “correcto” porque creo que es una palabra difícil de interpretar, ya que cada cabeza es un mundo y cada quien tiene sus versiones de lo que es correcto y lo que no.
Así que, no se preocupen si no saben quiénes son, se los dice una vieja de casi 29 años que sigue en el proceso… pero si de algo estoy segura es que todo esto lo hago siendo una piña: Siempre con la frente en alto, usando una corona y siendo dulce por dentro.
Luv,
B