Iniciando el año y todos tienen promesas, deseos y propósitos que quieren
cumplir. En su mayoría todos se basan en las 12 uvas que se atragantan mientras se dan las campanadas del 31 de diciembre. Muchos reciclan sus propósitos año con año por que supongo que 12 meses, 365 días, 52 semanas, 8,760 horas, 524,160 minutos no les fueron suficientes para cumplirlos o meramente acercarse a su meta. Entonces porque no? “Reciclo mi propósito, al cabo nadie sabe que pedí” Ah! Porque claro, los propósitos de año nuevo para muchos son como secretos de ultra tumba, que si dicen algo no se va a cumplir. JA! Por fa, no son sueños ni deseos de cumpleaños. Los propósitos deben de ser cosas alcanzables, metas, retos a cumplir en un lapso que para mi gusto es bastante decente. Obviamente si te propones cosas un poco más complejas, pues entiendo que en un año no lo vas a cumplir, pero por lo menos comienza! “Aprender a tocar un instrumento” Riiiiight…. Y como va pasar eso, si ni siquiera sabes que instrumento quieres. Jajajaja en verdad a veces la gente es sumamente ridícula.
Les voy a platicar algo que pensaba sobre este inicio del 2017 mientras caminaba por una de mis avenidas favoritas de la ciudad. Una pequeña introspección que hice sobre lo que fue para mí el 2016 y lo que quiero que sea el 2017. Mis propósitos no tuvieron que ser 12, yo simplemente pedí una sola cosa (eso significa que tengo 11 propósitos extras para el próximo año? LOL Bromiiiiiis)…. Bueno, lo único que yo pedí fue: Volver a encontrar mi felicidad. Puede parecer algo muy ambiguo para algunos, pero si realmente lo analizan, encontrar la felicidad es algo bastante sencillo de hacer. Muchos podrán decir ¿Pero, cómo? La respuesta es sencilla: Hacer cosas que a TI te hagan feliz y eso puede ser desde lo más sencillo como tomarte una taza de café en la mañana hasta irte a hacer ejercicio por 3 horas en un gimnasio. Hacer cosas que te hagan feliz sin importar lo que las demás personas digan. ¿Creen que eso es difícil?
Este año creo que todos deberíamos de pensar en nosotros mismos. Enfocarnos en hacer algo que a nosotros nos haga feliz o que nos de cierta tranquilidad. La vida cada día pasa más rápido y creo que todo hemos dejado (me incluyo) que nuestro entorno influya en quienes somos y que pensamos y queremos, solo por “encajar” con esas personas que creemos son nuestros amigos y a la primera de cambio se dan la media vuelta y si te conocía, ni me acuerdo.
Cumplamos nuestros propósitos pensando en nosotros, para nosotros y por nosotros. Dejemos a un lado esos propósitos superficiales pensando en los demás, que al final el camino que decidas recorrer, dependerá de una sola persona: TU.
¡Feliz año 2017! Y vamos a entregarnos a nosotros mismos, por fa. Hagamos cosas que nos alimenten a nosotros, nuestra alma, nuestro corazón y que nos hagan sentirnos plenos y sumamente satisfechos.
Luv,
B