Yo no sé dónde se encuentren ustedes, pero donde yo estoy que es la CDMX ya empezaron las lluvias. Esa época del año que muchos odian por que se inundan las calles o se hace más tráfico de lo normal, y otros adoran (como es mi caso) porque son días de nostalgia y de romanticismo al mismo tiempo. Quien no recuerda esa escena de Friends en la que Rachel está sentada viendo hacia la ventana mientras afuera llueve sin parar y en el fondo la canción de U2 de “With or without you.” Ternuraaaaaaa…. O que me dicen de ese beso tan apasionado que se dan Noah y Allie (Ryan Gosling y Rachel McAdams) en la película de “The Notebook” debajo de la lluvia? Uff uff y recontra uff! La verdad es que después de esa escena creo que todas nosotras quisimos hacer lo mismo, con puros intentos fallidos y rímel corrido al por mayor.
En fin. Los días de lluvia suelen ser días de mucha inspiración y meditación para mí, de romanticismo la verdad no tanto porque ahorita no tengo perro que me ladre, pero no hay bronca, sigo feliz y enfocando mis energías en otras cosas que son más importantes. Y sinceramente los días de lluvia para mí no son días tristes, ni lo relaciono por esa onda. Al contrario, son días que disfruto y que me gustan. No sé si es por mi hiperactividad, o mi falta de concentración, pero ver la lluvia siempre ha sido uno de las cosas que me gusta hacer, inclusive desde chiquita. Me relaja, me ayuda a pensar mejor y a aclarar mis pensamientos. Según yo son mis momentos de mayor inspiración. Pero cabe aclarar, yo no sé ustedes, pero a mí eso de las lluvias con truenos y relámpagos NO me gustan. A mí me gusta la onda más calmadita y constante, nada de viento y cosas estruendorosas. Y menos en Guadalajara, que nada más hacía poquito viento y bye bye luz. Porque por si no lo saben, le tengo miedo a la oscuridad… si, así como lo leen, ODIO la oscuridad y más estando sola.
Así que la lluvia “romántica” como me gusta decirle a esa lluvia constante, es mi favorita. Y hoy está así en la CDMX. Así que ya se imaginarán el mood en el que ando: musiquita smooth, una taza de té, mi libro (que tengo ya como 1 mes leyendo) abierto, acostada en mi cama, con mi compu en la panza y escribiéndoles para platicar con todos ustedes. Estos son las tardes que más me pueden llegar a satisfacer, y más después de un día largo en la oficina.
Así que mis amores, disfrutemos más de días como hoy, donde si nos mojamos un poco, no pasa nada. Estos pequeños detalles son los que a veces hacen de los días los más reconfortantes y los más acogedores.
Luv,
B.