Hace un par de días me senté a meditar sobre cuales quería que fueran mis propósitos para este año. Siempre fui la chava que se proponía hacer 20,000 cosas y sueños y objetivos y metas y al final completaba unas cuantas nada más. Hecho que me desmotivaba y me hacía sentir que no había logrado nada, cuando realmente había hecho mucho, para bien o para mal jajaj pero como dicen, de los errores se aprendía, y pues yo no veía eso. Yo solo veía mil propósitos sin cumplir y ganas de hacer esos y 500 mas el próximo año. Gracias a Dios, esa chava se hizo a un lado hace unos años y de un tiempo para acá, me concentro y me enfoco en que quiero que sean esos propósitos y los hago mucho más objetivos y realmente aterrizados a una realidad.
Todos sabemos que 2020 fue un año complicadísimo y que muchos de los sueños, metas, objetivos quedaron varados, en el limbo o completamente cancelados. Generando que empezáramos el 2021 con más ganas que de costumbre, pero lo mas importante con objetivos mucho más aterrizados y sin tanto sueño guajiro.
Dejando a un lado esos sueños cantinflescos, tomé la decisión de concentrar mis objetivos en 3 ramas: PERSONAL, PROFESIONAL y ESPIRITUAL. (Creo que es la primera vez que toco el tema espiritual, pero creo que es una señal de mi interior) y cada una de estas ramas tendrá puntualmente entre 1 o 2 propósitos como máximo, dejando espacio para algunos más que puedan surgir durante el año, ya que no sabemos con que sorpresas nos reciba este año, que siendo sincera, creo empieza bastante bien, con una gran aventura en puerta y con muchas ganas de hacer cosas por mi y para mi.
Estamos apenas empezando la primera semana del año, así que seguimos en tiempo para hacer nuestros propósitos, dejar a un lado el atragante de las 12 uvas, durante las 12 campanadas, que la verdad solo pensábamos pura babosada y siempre era lo mismo y al final de la noche ya no te acordabas de nada y pensar bien que es lo que queremos hacer después de un año que nos sacudió a todos, cual ola en Hawaii de 5mts, sin ningún baywatch acá sabroso para rescatarnos y aterrizarlos de una manera real y sobre todo tangibles, que sepamos que vamos a poder lograr o por lo menos empezar a trabajar en el para generar un avance.
Con esto establecido, y compartido con ustedes, regreso a escribir los que serán mis propósitos para este año que inicio con una mentalidad, con más ganas, con muchos cambios pero sobre todo plena y muy muy muy feliz.
Ya les contaré sobre mis propósitos mas adelante. O si me conocen, se darán cuenta de cuales fueron a través de mis acciones.
Luv,
B.