Bueno, estamos en junio y la situación en México sigue prácticamente igual o incluso hasta peor en cuanto al tema del COVID-19. Aunque la cuarentena se levantó parcialmente el 1ero de este mes, muchas cosas siguen cerradas y no se ve claro de cuando vayamos a estar a un 100%. Además de que la curva sigue subiendo y nomás nunca llega el famosísimo pico (he llegado a dudar de su existencia :S), ocasionando que no sepamos a ciencia cierta cuanto tiempo más vamos a estar en nuestras casitas, cuidándonos y trabajando en lo que nos gusta, lo que no nos gusta o lo que nos gustaría.
Así es, imagínense aprovechar este tiempo y trabajar en algo que nos gustaría hacer pero que en otros momentos decíamos que no podíamos, que estábamos muy ocupados, no teníamos tiempo, o que las 3 horas que pasábamos en el tráfico te volvían loca y lo último que querías era regresar a casa y seguir trabajando en otras cosas, entre muchos otros pretextos (si, por que todo esto son solo pretextos y no hay otra palabra para describirlo) y aprovechar estos momentos para empezar hacer ESO.
ESO con lo que soñamos, ESO con lo que nos imaginamos teniendo tiempo para nosotros y compartirlo con nuestras familias, ESO que nos hará sentirnos bien despertar y ponernos a trabajar, aunque hayamos dormido solo 3 horas la noche anterior, ESO que te haga sentir orgulloso y lo platiques con tanta energía que la gente que te escucha diga que pareces pavorreal. ESO que por fin sientes tuyo y de nadie más.
Las circunstancias nos están poniendo muchas pruebas, muchos retos y nos están abriendo los ojos a muchas verdades que por uno u otro motivo no queríamos ver y en lugar de sentirnos mal, tristes, meditabundos, deberíamos de aprovechar estos momentos para trabajar, y convertir ese sueño en realidad. Enfoquemos nuestra energía en algo positivo, en algo bueno para nosotros que somos los más importantes en este momento. Este tiempo de aislamiento tiene que ser para uno mismo, para crecer y valorar todo lo que tenemos y lo que nos gustaría tener. Y lo mejor es que ahora tenemos oportunidad de no solo dejarlo así, en el aire, en un pensamiento, si no que llevarlo a algo tangible, algo que podamos compartir con las demás personas, algo que nos haga sonreír y recordar estos momentos de incertidumbre con una buena cara.
Yo, por ejemplo, he decidido retomar mis ideas de dibujo, mis bocetos para joyería, mis lecturas insaciables, así como también mis proyectos de escritura personal, y llevarlos a un plano mucho más profesional. Sin miedo, con tiempo y sobre todo con ganas de buscar algo nuevo.
Háganlo! Estoy segura que no se arrepentiran y que conoceran algo de ustedes mismos que no conocían.
Luv,
B.