El cinco siempre ha sido un número con el que me he identificado muchísimo durante toda mi vida. En mi familia somos cinco. Yo soy la más chica, por tal motivo soy la número cinco de mi casa. Mi cumpleaños es múltiplo de cinco. Hice mi carrera en cinco años. Mi casaca de deportes siempre fue el cinco. Por mis apellidos casi siempre era la quinta en la lista. En la ruleta siempre pedía apostar por el cinco (jajaja aunque nunca ganaba) Sin duda, el cinco es un número con el que me siento muy a gusto e inclusive lo podría considerar como mi número de la suerte.
Este año el cinco representará algo más, algo que me pone triste pero también me hace meditar sobre todo lo que ha pasado. Este año, para ser exacta mañana, se cumplen cinco años desde tu partida. Cinco años en los que no dejo de pensarte todos los días, de agradecer por lo que me has dado y también por lo que me has quitado. Cinco años que mi vida cambio 180º. Cinco años que nuestra vida familiar cambio. Cinco años de vivir con tu ausencia y extrañarte infinitamente. Cinco años que no han sido fácil. Cinco años en los que en una situación complicada es inevitable no hacerme la pregunta de: “Qué harías en mi lugar”. Cinco años de recordar los mejores momentos que pasamos juntos.
Papá, creo que no es necesario contarte todo lo que ha pasado estos últimos años, porque sabemos que has estado ahí, con todos, en todos nuestros momentos, pero sin duda deberías de sentirte orgulloso de todo lo que hemos logrado. Yo como mujer independiente yendo tras sus múltiples sueños, mi mamá como matriarca que pudo manejar el gran negocio que dejaste, mis hermanos siguiendo su vida y sus sueños, pero lo más importante: aún más unidos.
Así como todos los días, este día lo hago especial para ti, te recuerdo infinitamente y te agradezco desde lo más profundo de mi corazón todo lo que has hecho por mí, aunque ya no estés presente físicamente, sé que estás conmigo día y noche.
Gracias Pa, gracias por todo. Hoy te pido no me abandones y sigas marcando mi camino, que falta me hace a veces. Y que sobre todo, nos cuides por muchos años más. Aunque te extraño, creo que todavía tengo un par de planes macabros que cumplir aquí y que donde quiera que estés, seguirás estando orgullosa de mi. Jamás te defraudaré y solo espero llegar a ser la mitad de mujer que fuiste tú de hombre.
Te amo.
Tu hija
Tu loquita
Tu princesa.